Descripción
La iglesia de Santa Maria di Piedigrotta se alza en Chiaia, al pie de la colina de Posillipo, cerca de la entrada del antiguo túnel romano hacia los Campos Flégreos. Es un santuario mariano del siglo XIV, famoso por la fiesta del 8 de septiembre que durante siglos ha hecho cantar y bailar a Nápoles.
Se construyó entre 1352 y 1353 y se dedicó a la Natividad de María, en el solar de una iglesia mucho más antigua. Toma su nombre de la gruta cercana, el túnel que excavaron los romanos en la colina. En 1506 la entrada se trasladó al lado que mira hacia la ciudad.
La fachada es de Errico Alvino, que mezcló líneas renacentistas y góticas; en el frontón, un bajorrelieve muestra a la Virgen, al rey Alfonso de Aragón arrodillado y a san Agustín. El portal de nogal de 1853 lleva tallados a los cuatro evangelistas y a los apóstoles Pedro y Pablo.
El interior es de cruz griega, con una sola nave y cúpulas decoradas por Eugenio Cisterna. En el altar mayor está la Virgen de Piedigrotta, una estatua de madera pintada del taller de Tino di Camaino, fechada en 1339, adornada en 1802 con dos coronas de plata.
Detrás del altar, el coro de madera de 1525 tiene doce estatuillas de los apóstoles. En las capillas hay lienzos de Fabrizio Santafede, Wenzel Cobergher y Belisario Corenzio, mientras que las capillas Filangieri, cerradas por una verja de hierro forjado, guardan los monumentos a Gaetano Filangieri y a su hijo Carlo.
En 1453 Alfonso de Aragón confió la iglesia a los canónigos lateranenses. Cerca de la entrada, a la derecha, una inscripción recuerda la visita de Pío IX en 1849. El conjunto incluye también la farmacia, la casa parroquial y el campanario, y en la casa parroquial un exvoto de Edoardo Dalbono.
El claustro del siglo XV, atribuido a Tommaso Malvito, tiene capiteles con los escudos de los Gaetani d'Aragona. Forma parte del antiguo hospital de la Marina, hoy gestionado por el Ejército de Tierra.
Mucho antes de la Virgen, aquí se bailaba para Príapo: Petronio, en el Satiricón, cuenta ritos de septiembre en honor del dios de la fertilidad, con cantos y danzas nada castos. De ahí desciende, en cierto modo, la fiesta de Piedigrotta del 8 de septiembre.
En 1744 Carlos III le añadió un desfile militar; luego llegaron las carrozas alegóricas, las iluminaciones y las canciones, y la Piedigrotta musical nació en 1839 con el triunfo de «Te voglio bene assaje».
En 1571 vino a rezar don Juan de Austria, comandante de la flota cristiana, antes de la batalla de Lepanto; volvió en octubre a dar las gracias, tras vencer a los turcos.
Imprescindible
• La Virgen de Piedigrotta.
• El coro de madera de 1525.
• La fachada de Alvino.
• El claustro.
¿Sabías que…?
• En 1680 una disputa por la precedencia a la salida de la iglesia, entre un príncipe y un conde, hizo suspender la fiesta aquel año.
• El manto de la Virgen se guarda en una vitrina detrás del altar.
Se construyó entre 1352 y 1353 y se dedicó a la Natividad de María, en el solar de una iglesia mucho más antigua. Toma su nombre de la gruta cercana, el túnel que excavaron los romanos en la colina. En 1506 la entrada se trasladó al lado que mira hacia la ciudad.
La fachada es de Errico Alvino, que mezcló líneas renacentistas y góticas; en el frontón, un bajorrelieve muestra a la Virgen, al rey Alfonso de Aragón arrodillado y a san Agustín. El portal de nogal de 1853 lleva tallados a los cuatro evangelistas y a los apóstoles Pedro y Pablo.
El interior es de cruz griega, con una sola nave y cúpulas decoradas por Eugenio Cisterna. En el altar mayor está la Virgen de Piedigrotta, una estatua de madera pintada del taller de Tino di Camaino, fechada en 1339, adornada en 1802 con dos coronas de plata.
Detrás del altar, el coro de madera de 1525 tiene doce estatuillas de los apóstoles. En las capillas hay lienzos de Fabrizio Santafede, Wenzel Cobergher y Belisario Corenzio, mientras que las capillas Filangieri, cerradas por una verja de hierro forjado, guardan los monumentos a Gaetano Filangieri y a su hijo Carlo.
En 1453 Alfonso de Aragón confió la iglesia a los canónigos lateranenses. Cerca de la entrada, a la derecha, una inscripción recuerda la visita de Pío IX en 1849. El conjunto incluye también la farmacia, la casa parroquial y el campanario, y en la casa parroquial un exvoto de Edoardo Dalbono.
El claustro del siglo XV, atribuido a Tommaso Malvito, tiene capiteles con los escudos de los Gaetani d'Aragona. Forma parte del antiguo hospital de la Marina, hoy gestionado por el Ejército de Tierra.
Mucho antes de la Virgen, aquí se bailaba para Príapo: Petronio, en el Satiricón, cuenta ritos de septiembre en honor del dios de la fertilidad, con cantos y danzas nada castos. De ahí desciende, en cierto modo, la fiesta de Piedigrotta del 8 de septiembre.
En 1744 Carlos III le añadió un desfile militar; luego llegaron las carrozas alegóricas, las iluminaciones y las canciones, y la Piedigrotta musical nació en 1839 con el triunfo de «Te voglio bene assaje».
En 1571 vino a rezar don Juan de Austria, comandante de la flota cristiana, antes de la batalla de Lepanto; volvió en octubre a dar las gracias, tras vencer a los turcos.
Imprescindible
• La Virgen de Piedigrotta.
• El coro de madera de 1525.
• La fachada de Alvino.
• El claustro.
¿Sabías que…?
• En 1680 una disputa por la precedencia a la salida de la iglesia, entre un príncipe y un conde, hizo suspender la fiesta aquel año.
• El manto de la Virgen se guarda en una vitrina detrás del altar.