Descripción
La Galleria Principe di Napoli es una galería cubierta de hierro y cristal en el centro de Nápoles, entre el Museo Arqueológico Nacional y la Academia de Bellas Artes. Estaba pensada como un salón para ir de compras; ha quedado sobre todo como un paso elegante y un poco olvidado.
Su forma es sencilla e inusual. Tiene tres brazos, y cada uno termina en una salida a una calle distinta. Las tres escaleras de salida tienen longitudes diferentes, porque las calles de alrededor están a alturas distintas.
Encima corre la cubierta de hierro y cristal, típica de las galerías decimonónicas, apoyada en una estructura de mampostería. Hacia el Museo Arqueológico, la salida se abre a un amplio pórtico.
El cuarto brazo, previsto en el proyecto, nunca se construyó: habría tocado la iglesia de Santa Maria di Costantinopoli. Por eso la planta se quedó con tres ramas.
En su lugar, desde finales del siglo XVI, estaban las fosas del grano, el granero de la ciudad. Con el fin del monopolio del grano, en 1804, se convirtieron en prisión, almacén y cuartel. En 1853 cayó también la cercana puerta de Costantinopoli, y se decidió borrar las fosas para abrir nuevas calles hacia el Museo.
En 1848 alguien había propuesto derribarlas para construir el nuevo Parlamento, pero la idea se quedó en el papel.
Tras la unificación de Italia, la zona se rediseñó: los arquitectos Nicola Breglia y Giovanni De Novellis trazaron un nuevo plan urbano entre el Museo y la plaza Dante, con la vía Bellini y la cuesta que hoy se llama vía Pessina.
En lugar de un pórtico, se decidió después construir una galería comercial. Las obras empezaron en 1870, se detuvieron, se reanudaron en 1877 y terminaron en 1883.
Pero el comercio nunca despegó de verdad. Durante décadas la galería fue un lugar medio vacío, y por la tarde se convertía en el campo de fútbol de los chavales del barrio. A fuerza de balonazos rompían las esferas de cristal de las farolas, incluso cuando las reponían.
En agosto de 1965 se derrumbó la fachada de la plaza del Museo. Muchos propusieron demolerlo todo y poner en su lugar oficinas, un parque o un aparcamiento. Al final se restauró en 1969, y otra vez entre 2007 y 2008.
Imprescindible
• Las tres escaleras de salida.
• La cubierta de hierro y cristal.
• El pórtico frente al Museo Arqueológico.
¿Sabías que…?
• Las fosas del grano eran tan irregulares que el granero estaba hecho de cavidades excavadas en el suelo.
• La vía Bellini se hizo terminar delante del palacio Rinuccini, por culpa del barón propietario, que se oponía a las obras.
Su forma es sencilla e inusual. Tiene tres brazos, y cada uno termina en una salida a una calle distinta. Las tres escaleras de salida tienen longitudes diferentes, porque las calles de alrededor están a alturas distintas.
Encima corre la cubierta de hierro y cristal, típica de las galerías decimonónicas, apoyada en una estructura de mampostería. Hacia el Museo Arqueológico, la salida se abre a un amplio pórtico.
El cuarto brazo, previsto en el proyecto, nunca se construyó: habría tocado la iglesia de Santa Maria di Costantinopoli. Por eso la planta se quedó con tres ramas.
En su lugar, desde finales del siglo XVI, estaban las fosas del grano, el granero de la ciudad. Con el fin del monopolio del grano, en 1804, se convirtieron en prisión, almacén y cuartel. En 1853 cayó también la cercana puerta de Costantinopoli, y se decidió borrar las fosas para abrir nuevas calles hacia el Museo.
En 1848 alguien había propuesto derribarlas para construir el nuevo Parlamento, pero la idea se quedó en el papel.
Tras la unificación de Italia, la zona se rediseñó: los arquitectos Nicola Breglia y Giovanni De Novellis trazaron un nuevo plan urbano entre el Museo y la plaza Dante, con la vía Bellini y la cuesta que hoy se llama vía Pessina.
En lugar de un pórtico, se decidió después construir una galería comercial. Las obras empezaron en 1870, se detuvieron, se reanudaron en 1877 y terminaron en 1883.
Pero el comercio nunca despegó de verdad. Durante décadas la galería fue un lugar medio vacío, y por la tarde se convertía en el campo de fútbol de los chavales del barrio. A fuerza de balonazos rompían las esferas de cristal de las farolas, incluso cuando las reponían.
En agosto de 1965 se derrumbó la fachada de la plaza del Museo. Muchos propusieron demolerlo todo y poner en su lugar oficinas, un parque o un aparcamiento. Al final se restauró en 1969, y otra vez entre 2007 y 2008.
Imprescindible
• Las tres escaleras de salida.
• La cubierta de hierro y cristal.
• El pórtico frente al Museo Arqueológico.
¿Sabías que…?
• Las fosas del grano eran tan irregulares que el granero estaba hecho de cavidades excavadas en el suelo.
• La vía Bellini se hizo terminar delante del palacio Rinuccini, por culpa del barón propietario, que se oponía a las obras.